Qué ver en Puente Genil

Puente Genil es uno de los pueblos con mayor encanto de Córdoba. Situado a unos 70 km de la capital y famoso por su río, el yacimiento de Fuente Álamo y su delicioso dulce de membrillo. ¿No conoces aún esta ciudad cordobesa? Te contamos por qué tienes que visitarla.

5 cosas que ver en Puente Genil

Toma nota de estos lugares que no puedes perderte durante tu visita a Puente Genil:

  1. Yacimiento de Fuente Álamo. Se trata de una villa romana en la que podremos disfrutar de unos bellos mosaicos que parecen pertenecer a lo que fueron unas termas romanas construidas en el I d.C. Una impresionante muestra artística a tan solo 3 km del centro de la ciudad.
  2. Puente de Piedra. Sin duda, uno de los principales puntos de interés de la ciudad. Este puente, construido en 1561, unió ambas partes de la ciudad con este monumento levantado sobre el río que le da nombre.
  3. Casa Nobles. Puente Genil alberga algunas casas señoriales que son un buen ejemplo de la arquitectura de finales del pasado siglo. Estas casas pertenecían a familias de renombre que habitaron la ciudad, como la Casa-Palacio de los Duques de Medinaceli o la de la familia Ximénez-Montilla.
  4. Museo Arqueológico Municipal. Durante el recorrido los visitantes podrán conocer mejor la historia de la ciudad gracias a los restos arqueológicos y etnográficos descubiertos en ella. El museo cuenta también con una parte dedicada al principal reclamo gastronómico de Puente Genil: el dulce de membrillo.
  5. Iglesias. La ciudad cuenta con un gran número de iglesias de interés cultural y artístico como el Santuario de Nuestra Señora de la Concepción o Iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, entre muchas otras.

Ahora que ya sabes lo que te espera en Puente Genil, ¡no puedes dejar de visitarla!

Post relacionados

El alma de Córdoba en una copa

Descubriendo los tesoros de Montilla-Moriles.

En Restaurante Casa Pedro, entendemos que una gran comida no termina en el plato; se completa con la copa. Si hay algo que define nuestra identidad y la de nuestra tierra, es el vino de Montilla-Moriles. Más que una bebida, es una tradición que respira historia, sol y el saber hacer de generaciones de viticultores cordobeses.

Mucho más que “vinos generosos”

La joya de nuestra corona es la uva Pedro Ximénez. A diferencia de otras regiones, en Montilla-Moriles el dulzor y la graduación se consiguen de forma natural gracias al intenso sol de nuestra campiña, sin necesidad de añadir alcohol. Esto crea vinos de una pureza y una elegancia excepcionales.

El maridaje perfecto en Casa Pedro

El Fino

Fresco y punzante. Es el compañero inseparable de nuestro jamón ibérico y de los mariscos frescos que recibimos a diario. Su capacidad para limpiar el paladar lígame ideal para abrir el apetito 

El Amontillado 

Para nosotros, es el vino de la reflexión. Con su aroma a frutos secos, es espectacular para acompañar nuestros cares blancas o platos con setas.

El Oloroso

Con cuerpo y estructura. Si vas a disfrutar de uno de nuestros guisos tradicionales o carnes rojas, el Oloroso potenciará cada matriz del plato.

Pedro Ximénez 

El postre antes del postre. Un vino denso, oscuro y dulce que es, sencillamente, el broche de oro para cualquier velada en Puente Genil.

Scroll al inicio