Qué visitar, ver y hacer en Puente Genil

Hacer una escapada a Puente Genil será una decisión absolutamente acertada que no te defraudará. Esta ciudad está absolutamente «viva», es decir, su actividad cultural religiosa, popular y culinaria es constante, ágil, diferente.

Hoy desde Restaurante Casa Pedro queremos compartir estos maravillosos «secretos» de nuestra tierra que convertirán tu visita en un recuerdo imborrable.

Cómo disfrutar al máximo tu visita a Puente Genil.

A menos de 80 km de Córdoba, en la zona sur de la campiña y limitando con otras dos provincias de Andalucía, Sevilla y Málaga, la localidad de Puente Genil puede presumir de su importante y estratégico enclave geográfico, además de estar perfectamente comunicada por carretera e incluso por tren ya que cuenta con estación con parada de AVE.

El río Genil y el puente que une ambas orillas son un símbolo que acabaría dando nombre a esta localidad que cuenta con un importante recorrido histórico que se remonta al paleolítico inferior gracias a restos encontrados que así lo avalan, continuando con la civilización romana, pasando por la época de la reconquista con la actuación del propio Rey Fernando El Católico para recuperar la ciudad para el cristianismo.

A partir de ahí, Puente Genil comienza un despegue económico, empresarial, comercial, agrícola, cultural, religioso, patrimonial y gastronómico que perdura hasta nuestros días.

  • No podemos organizar nuestra visita sin ver la «Villa romana de Fuente Álamo» que se sitúa a escasos 3km de Puente Genil y data del año III d.c, siendo este un lugar que los romanos construyeron a ambos lados de un arroyo y que a día de hoy se ha descubierto que en su momento fue originariamente un balneario. Sus mosaicos, esculturas y pinturas son únicos y están en magnífico estado de conservación.
  • La riqueza arquitectónica de la ciudad se observa sobre todo en sus espectaculares casas-palacio y en sus Iglesias. De las primeras destacamos la Casa de los Duques de Medinaceli, la de Leopoldo Lemoniez, las de las familias Reina o Ximénez-Montilla, la Casa de La Alianza y la de La Aurora. En cuanto a las Iglesias, no podemos dejar de visitar la de Ntra Sra. de La Concepción, Patrona de Puente Genil, La Ermita del Dulce Nombre de Jesús y la de la Vera Cruz, así como los conventos de San Francisco de la Asunción y San Francisco de la Victoria.
  • Destaca igualmente el museo Centro Histórico-Cultural de Puente Genil, enclavado en un antiguo convento, dispone de un claustro y una imponente escalera barroca y alberga diferentes salas temáticas entre las que se encuentra la dedicada a la Semana Santa.
  • Visitar esta localidad precisamente en esa época del año es un importante atractivo puesto que su fama por las fiestas y formas de celebración hacen de ella un espectáculo digno de disfrutar. La «Mananta» es la forma tradicional de denominar a la Semana Santa que se convierte en una fiesta de gran participación popular, que recorre la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo de forma interpretada, con desfiles, procesiones, y actividades en la calle.
  • La Navidad se ha convertido en otro importante atractivo de esta localidad cordobesa. Su alumbrado es mundialmente reconocido y de ahí parten diseños e instalaciones de alumbrado hacia todas partes de España y del mundo.
  • La Gastronomía del lugar es igualmente importante y merece la pena degustarla. El membrillo ha copado la mayor parte del protagonismo culinario de la zona al ser los grandes productores de recetas basadas en él, especialmente la tan conocida «carne de membrillo» que se exporta de forma nacional e internacional.

En nuestro Restaurante Casa Pedro mimamos la tradición culinaria de Puente Genil con esmero, utilizando productos siempre frescos, de calidad y propios de la tierra.

Gracias a ello nos hemos convertido en un referente de la buena cocina tradicional donde las carnes, pescados, mariscos, asados, ibéricos y guisos tradicionales componen una carta variada y amplia con la que prometemos no defraudar a nadie.

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El alma de Córdoba en una copa

Descubriendo los tesoros de Montilla-Moriles.

En Restaurante Casa Pedro, entendemos que una gran comida no termina en el plato; se completa con la copa. Si hay algo que define nuestra identidad y la de nuestra tierra, es el vino de Montilla-Moriles. Más que una bebida, es una tradición que respira historia, sol y el saber hacer de generaciones de viticultores cordobeses.

Mucho más que “vinos generosos”

La joya de nuestra corona es la uva Pedro Ximénez. A diferencia de otras regiones, en Montilla-Moriles el dulzor y la graduación se consiguen de forma natural gracias al intenso sol de nuestra campiña, sin necesidad de añadir alcohol. Esto crea vinos de una pureza y una elegancia excepcionales.

El maridaje perfecto en Casa Pedro

El Fino

Fresco y punzante. Es el compañero inseparable de nuestro jamón ibérico y de los mariscos frescos que recibimos a diario. Su capacidad para limpiar el paladar lígame ideal para abrir el apetito 

El Amontillado 

Para nosotros, es el vino de la reflexión. Con su aroma a frutos secos, es espectacular para acompañar nuestros cares blancas o platos con setas.

El Oloroso

Con cuerpo y estructura. Si vas a disfrutar de uno de nuestros guisos tradicionales o carnes rojas, el Oloroso potenciará cada matriz del plato.

Pedro Ximénez 

El postre antes del postre. Un vino denso, oscuro y dulce que es, sencillamente, el broche de oro para cualquier velada en Puente Genil.

Qué visitar, ver y hacer en Puente Genil

El arte de la mesa, dos bocados, dos platos estrella en Casa Pedro.

Detrás de cada plato de nuestra carta hay una historia de respeto al producto, fuego lento y mucha pasión. Hoy abrimos las puertas de nuestra cocina para desvelarte los secretos de dos de nuestras creaciones más queridas; la intensidad de nuestra carrillada de ternera y la delicadeza de nuestros buñuelitos de pulpo. Dos opciones perfectas para una buena mesa.

Carrillada de ternera, tradición que se derrite en la boca.

El primer gran protagonista de nuestra cocina es un homenaje a los guisos de siempre, pero con nuestro toque especial. 

El secreto de nuestra carrillada reside en la paciencia, la cocinamos a fuego lento, con mimo, hasta conseguir una textura increíblemente melosa que prácticamente se deshace al tacto. 

Para el emplatado, cuidamos cada contraste. Creamos una base suave y sedosa con un vibrante puré de boniato, cuyo toque dulce equilibra a la perfección la intensidad de la carne. Sobre este lecho colocamos la pieza de carrillada y la bañamos generosamente con su propia salsa, una reducción brillante, densa y llena de sabor concentrado. Coronamos el pato con un toque fresco de brotes picados para aportar contraste visual y aromático. Un plato redondo, reconfortante y lleno de alma. 

Nuestros Buñuelitos de Pulpo

Un contraste crujiente con sabor a mar.

De la tierra nos vamos directos al mar con una de las apuestas más originales y divertidas de nuestra carte, los Buñuelitos de Pulpo. En este bocado jugamos con las texturas y los colores para sorprenderte desde el primer instante. La magia comienza en la cocina pochando puerro con cebolla picada. A partir de ahí, elaboramos una Roux tradicional que terminamos con caldo de pescado y leche, logrando una mas suave y melosa. El toque maestro lo aporta un poquito de salmorreta y pimentón, que le dan ese fondo marinero tan característico.

Para crear un contraste único en la mesa, presentamos estos buñuelos de color negro profundo. Servidos sobre un plato de piedra, los terminamos en el momento del emplatado coronándolos con unos sutiles puntos de nuestro pescado con leche. Crujientes por fuera, increíblemente cremosos por dentro 

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